29.12.10

Sos peor que una droga, un asesino difuso, tal vez; que se ha enquistado en mi pecho y mi voz para inyectarme ficciones. Me he enamorado de un mounstro irreal, dulce fantasma que habita en un bar, por las noches juega a intoxicar, corazones en celo. Sos mi terrible adiccion, un personaje que me obnuvilo, huele tan rica esa piel; voy a caer en tu garra otra vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario