¿Dónde está el lugar al que todos llaman cielo? Si nadie viene hasta aquí, a cebarme unos amargos, como en mi viejo umbral ¿Por qué habré venido hasta aquí, si no puedo más de soledad? Ya no puedo más de soledad.
Mi anillo me inmuniza contra el peligro, pero no me protege de la tristeza.
¿Dónde habrá una ciudad en la que alguien silbe un tango? ¿Dónde están, dónde están, los camiones de basura, mi vieja y el café? Si esto sigue así como así, ni una triste sombra quedará, ni una triste sombra quedará.
Tardaron muchos años hasta encontrarlo.
El anillo de Meli llevaba inscripto un signo del alma.}
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