Fueron tiempos en los que había mucho amor y miedo, que absorber y expresar. Sentía el hambre, el frío, la muerte crecer dentro mío, el miedo, y solo sabía llorar, ¡solo era llorar!
Fueron tiempos en los que me acercaste al arte, y me hice adicta mal. ¡Qué poderosa puerta hacia la conciencia despierta, que regalo! ¿Cómo no me iba a enamorar de vos? ¡De tu convicción, de que es el amor el que hace la revolución! Guerrera que tiene como escudo, la pasión; como espada, su poder de acción, ¡valiente corazón!
Si le decís
“no se puede”,
ella escucha “
no se quiere”.
Si le decís “crisis” o “lio”,
ella escucha “desafíos”.

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